
Consideraciones para el Activista Vegano Abolicionista
"Necesitamos construir un movimiento no violento por la abolición que tenga al veganismo como su línea de base moral" (Gary L. Francione)
Observar pequeñas reacciones y gestos en el público que recibe nuestra educación vegana es siempre motivo de satisfacción. Pupilas que se expanden, cejas que se arquean, risas espontaneas y las siempre bienvenidas felicitaciones, son algunos de los trofeos no cuantificables que en el corto plazo recibe un vegano abolicionista de estrategia educativa. Otros trofeos intangibles surgen con el tiempo, como aquella semilla vegana plantada en quien dijo que nunca cambiaría y que en el devenir remoto echa raíces y hasta da frutos, dando paso a la abolición individual a través del veganismo. Es así como las filas del movimiento vegano se van ensanchando, de manera viral y exponencial, dando eficacia a la estrategia abolicionista de bloqueo al mercado de explotación animal no humana.
De vez en cuando surgen también rasgos de mayor notoriedad, como la reciente resolución del municipio de Santiago de prohibir los circos que esclavizan animales no humanos para simple entretención de algunos humanos. Esta prohibición, que representa una iniciativa elogiable del poder administrativo de la comuna más grande del país, surgida sin presión ni a petición de ninguna organización activista, es motivo de alegría para muchas personas vinculadas al movimiento. Todos quienes venimos hace mucho tiempo trabajando en la construcción de un mundo de conciencia vegana abolicionista podemos ver en esto una señal de que SÍ es posible educar, que SÍ es posible producir un cambio en el humano a través de medios no violentos, incluso en aquellos a quienes consideramos muy lejanos por hallarse en posiciones de poder; en este caso: alcalde y concejales.
Sin embargo, debemos tener claro que la alegría ante el hecho puede hacernos caer en ciertos puntos ciegos que debiliten nuestro accionar como movimiento. El motivo de este comentario busca precisamente hacer visibles estos puntos ciegos, respondiendo a la vez a la solicitud de varios activistas que nos han escrito solicitando que nos pronunciemos respecto a la ordenanza. Para facilitar su comprensión, estos puntos ciegos que debemos evitar, y que pueden ser provocados por el entusiasmo o la satisfacción contingente, los he ordenado en 3 dimensiones: permanencia, efecto y alcance.
1. El primero de esos puntos ciegos que debemos evitar consiste en sobredimensionar la PERMANENCIA del hecho. Las leyes van y vienen, mucho más aún aquellas normativas que se encuentran en la base de la jerarquía normativa, como es el caso de las Ordenanzas. Para que todos entendamos esto, las normativas están ordenadas según su importancia, la más importante es la constitución, y de ahi para abajo encontramos las leyes, los decretos, y bien abajo recién aparecen las ordenanzas municipales. Los de más abajo son más especificos y por tanto mucho más fáciles de cambiar que los que se hayan en el tope que son más generales. Todos hemos visto lo difícil que es cambiar la constitución (que es lo más elevado) por ejemplo. Una ordenanza como esta en tanto, es mucho más fácil de cambiar. De no existir consenso en torno a dicha prohibición esta norma podría ser dejada sin efecto o reemplazada por otra de carácter bienestarista (que sólo mejore las condiciones de la explotación) más pronto de lo que quisiéramos pensar. Por tanto, el activista no debiera considerar este anuncio una victoria, ya que no lo es. Sólo hemos visto un paso, y un paso que es muy fácil de retroceder. Mi primera recomendación, por tanto, es a permenecer alertas.
2. El segundo de esos puntos ciegos que debemos evitar consiste en sobredimensionar el EFECTO del hecho. La abolición no es algo que deba darse en la ley si no que en la concepción que mantiene el humano con respecto a los demás animales. Es decir, la abolición que sólo es ley carece de base sólida, ya que los ciudadanos pueden desconocerla o rebelarse contra ella si sus ideas personales no son acordes. Una ley que prohíba circos con animales en una comuna no produce un cambio automático en la manera de pensar de sus vecinos. La única manera de producir el cambio de mentalidad es a través de educación vegana, lo cual es deber de todo activista vegano-abolicionista. Mi segunda recomendación en este caso es a mantener la educación para darle base sólida y amplia a esta norma.
3. El tercero de esos puntos ciegos a evitar está en sobredimensionar el ALCANCE del hecho. Una prohibición de circos con animales no humanos, deja intacta la actividad primaria de explotación de animales no humanos, que es la alimentación omnívora. Como nos dice el profesor Gary Francione, si una campaña se concentra en una actividad específica de explotación (como el circo) sin establecer el vínculo con los conceptos centrales de la filosofía abolicionista (que los animales NH no son cosas y que no deben ser usados por el humano, ni para comida, ni para vestuario, ni para entretención, ni para experimentación) se acaba creando una jerarquía de tipos de explotación en la cual la actividad especifica (circos, por ejemplo) ocupa un lugar destacado, postergando a las otras. En este caso, el foco en los circos con animales expulsa a un lugar secundario a la actividad de explotación que fundamenta todo el resto: el uso de los animales NH para alimentarnos. Por tanto, sugiero que todo activista utilice esta contigencia -de una ordenanza que prohibe los circos con animales NH en la comuna Santiago- para realizar educación vegana abolicionista en la cual se entregue un mensaje claro de que todos los tipos de explotación a los animales no humanos son inaceptables, no sólo los circos. Esa es mi tercera y última recomendación.
"Si optas por invertir tu tiempo y energías en legislación respecto a circos es otro tema. Tal como he dicho, en estos momentos, el contexto cultural es tal que me haría mucho más sentido invertir nuestro tiempo centrándonos en el uso de animales para alimentación, ya que es la práctica primaria que, en efecto, legitima las otras formas de explotación. Pero si decides realizar una campaña contra los circos, tu campaña debe, por lo menos, oponerse al uso de animales en circos sin excepción, y dejar claro que los circos no son ni mejores ni peores que otras formas de uso de animales, todo lo cual debe ser abolido si nosotros nos tomamos en serio el tema animalista"; (Gary L. Francione)
En Homo Vegetus, tal como lo hemos hecho desde ya casi 6 años, seguiremos trabajando para crear la base permanente de la abolición, transformando la mentalidad del público hacia una nueva concepción de mundo sin discriminaciones arbitrarias, ya sea de especie, sexo, raza, nacionalidad, edad, aspecto u otras. En otras palabras, seguiremos trabajando silenciosamente tras aquellos trofeos intangibles que son la base del cambio PERMANENTE, de gran ALCANCE y con EFECTO integral.
Me despido convencido de que cada segundo que pasa es un segundo menos de espera hasta la abolición definitiva de todo tipo de explotación a nuestras hermanas y hermanos animales.
Alejandro Steve Ayala Polanco.
Activista de Núcleo
Sociedad Vegetariana Vegana Chilena
----------------------------------------------------------------
Reproducido para veganomancia.blogspot.com con la autorización del autor.